Snickerdoodles

Feliz día a todas mis Mad Bakers!

¿Me habéis echado de menos esta semanita larga que me he mantenido fuera del mundo repostero? Me da la sensación de que la respuesta es afirmativa porque no se que les ha pasado a mis amigas que en esta semana todas se han puesto manos a la obra con la repostería, que si una ha hecho galletas, otra ha hecho nada más y nada menos que 4 tartas, otra que se anima con el pan … me han dejado alucinada con tanta creatividad culinaria que han sacado. 

Espero que vosotras también os hayáis animado a encender el horno y a sacar de allí verdaderos manjares caseros. 

Esta receta que hoy os traigo, la hice hace un par de semanas, así que os podéis imaginar que poco queda ya de las deliciosas snickerdoodles que hice. Os prometo que es una receta que le gusta a todo el mundo, y lo digo con conocimiento de causa. A mi jefe no le gusta nada NADA la canela, es más cuando llevo cositas a la ofi con canela … casi que ni las mira, pero al fin el milagro llegó con estas galletas que llevan un rebozadito de canela, y chan chan … se las comió!! Por eso os digo que no van a defraudar a nadie. 

El horno lo precalentaremos a 190ºC pero ahora no, que estas galletas necesitas su tiempo de reposo en el frigorífico.

Os dejo aquí la lista de ingredientes para unas 15 snickerdoodles y adelanto que esta es una receta que podemos hacer a mano sin necesitada de batidora de pie.

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Preparación 20 minutos
Horneado 10 minutos
Tiempo total 2 horas
Raciones 15 Snickerdoodles
Autor Jess

Ingredientes

  • 60 gramos de Mantequilla
  • 70 gramos de Aceite de Girasol
  • 85 gramos de Azúcar Moreno
  • 85 gramos de Azúcar
  • 2 cucharaditas de Vainilla
  • 1 Huevo
  • 300 gramos de Harina de Trigo
  • 1 cucharadita de Cremor Tártaro
  • 1/2 cucharadita de Bicarbonato Sódico
  • 1/2 cucharadita de Sal

Vamos a comenzar tostando la mantequilla

 

Para ello, en un cazo pequeño a fuego medio – bajo ponemos la mantequilla a derretir.

Aviso que este es un proceso del que tenemos que estar bien pendientes porque si le quitamos el ojo al cazo podemos tener mantequilla quemada y creedme que no es lo que queremos. 

Cuando la mantequilla se haya derretido, cogemos el cazo por el mango y le damos un ligero meneo para que la mantequilla se vaya tostando igual por todas las partes. A medida que van pasando los minutos, la mantequilla va desprendiendo un olor delicioso y poco a poco se va acercando al punto que buscamos, que no es otro que una mantequilla de un color ámbar, como el que vemos en la foto a continuación.

En este momento, retiramos el cazo del fuego para que vaya perdiendo calor, y comenzamos con el resto de ingredientes. 

En un bol mezclaremos el aceite de girasol, con los azúcares, la vainilla y el huevo. Fácil porque al ser la mayoría líquidos, no requieren mucha fuerza – guardarla porque la necesitaremos mas adelante. 

En otro bol mezclamos y tamizamos los otros ingredientes secos que tenemos que son la harina, el cremor tártaro, el bicarbonato sódico y la sal. 

Es ahora cuando vamos a echar mano de la fuerza, porque tenemos que integrar los ingredientes secos en el bol con los líquidos. Paciencia y sentiros libres de utilizar las manos si os es más fácil. 

 

Pasamos esta masa a una mesa de trabajo e intentamos hacer una plancha cuadrada / rectangular que envolveremos en film y llevaremos al frigorífico durante 60 minutos.

Durante este tiempo nos da tiempo a limpiar todo lo que hemos ensuciado (que no ha sido mucho, no nos engañemos) y a preparar el recubrimiento azucarado que llevan las cookies. 

En un bol pequeñito mezclamos 30 gramos de azúcar, 1 cucharadita de canela y otra de cardamomo en polvo. 

Preparamos también dos bandejas de horno con papel de hornear, porque pasados los 60 minutos que habíamos indicado, sacamos la masa y comenzamos a hacer bolitas de unos 45 gramos cada una – lo que podría ser una cucharada más media cucharada (si utilizamos las de medir cantidades). 

A estas bolitas le vamos a dar un baño de azúcar, canela y cardamomo para que se les quede pegada a la masa, y las colocamos sobre las bandejas que hemos preparado, dejando un espacio de unos 3 centímetros entre una y otra. 

Nos las vamos a volver a llevar al frigorífico 30 minutos, y ahora sí precalentamos el horno a 190ºC y que sepáis que estas galletas las hornearemos en el tercio superior del horno.

Pasados estos 30 minutos, al horno y allí se quedarán horneándose durante 11 – 14 minutos, dependiendo cómo veamos que están de doradas.

Cuando las saquemos del horno, las dejamos enfriar 10 minutos sobre la propia bandeja y luego las pasamos a una rejilla para que se enfríen completamente. 

 

Y tachaaaaaan así quedarán nuestras deliciosas snickerdoodles que volarán en cuanto las probéis. Prometido. 

Espero que os haya gustado la receta y la semana que viene volvemos con una nueva receta, que espero que me salga bien porque puede ser el comienzo de la etapa donuts! 

No digo más. 

Un abrazo grande,

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