Merengues Gigantes

¡Hola de nuevo familia!

¿Qué tal va el veranito? Yo aún sigo por la capital, pero cada vez me queda menos para irme de vacaciones ¡bieeeeeeeeeen! Pero mientras estoy por aquí aprovecho para seguir investigando con diferentes recetas, y con esto de que ahora en la oficina tenemos el horario de verano … no os digo lo que aprovecho las tardes, estoy más que encantada 🙂

Es cierto que he estado dos semanas que no sabía qué hacer, pensaba en hacer alguna tarta y decorarla y me parecía mucho, cupcakes … no tenía muchas ganas, pero con esto de que le estaba cogiendo el tranquillo al merengue quería seguir haciendo cosas con él, peeeeeeeeero dentro del mundo merenguil no sabía exactamente qué era lo que quería hacer.

En una de mis investigaciones libros e internet me acordé de los maravillosos merengues gigantes que hacen las Meringue Girls, si no habéis tenido la oportunidad de ver las cosas que hacen os animo encarecidamente a que busquéis sus videos en youtube y cotilleéis su página y las cosas tan estupendas y preciosas que hacen.

Fue en estas que el sábado dije, date me voy a animar a hacer unos mega merengues de chocolate y pistachos que tienen pinta pintaza de estar requetebuenos!!

Total que me puse manos a la obra, metiendo en el horno una bandejita de azúcar y pensando mis claras (pasteurizadas por supuesto) que posteriormente pasaría a montar.

Este merengue que hice es el francés, pero en vez de echar el azúcar directamente al bol de la batidora, lo pongo 5 minutos en el horno a 100 grados para que luego los cristales se disuelvan más fácilmente junto con las claras.

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Mientras mis merengue se estaba montando estupendamente bien y estaba cogiendo un color blanco brillante (daba gusto verlo), preparé una bandeja de horno en la que espolvoreé cacao en polvo en cantidades industriales, que por cierto me estoy acordando que tengo que comprar porque se me ha acabado, y pistachos picados muy finamente.

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Después de terminar de preparar la bandeja con el chocolate y los pistachos os podréis imaginar que mi merengue estaba montado y más que montado, por lo que saqué el bol de la batidora, y con una cuchara grande que mi madre en algún momento me dio y no le encontré utilidad hasta el sábado, fui cogiendo merengue y ya encima de la bandeja con la mezcla de ingredientes apoyé la cuchara por la parte que no tenía merengue y literalmente rodé la cuchara hasta el final de la bandeja para que se impregnara bien del cacao y los pistachos.

Una vez realizado este paso pasaba los merengotes a otra bandeja de horno, para que se despegue de la chuchara hay que ayudarlos un poco empujándolos con el dedo de la mano que tenemos libre de cuchara. En cuanto tenemos nuestra bandeja llena de merengues, la metemos en el horno a una temperatura bajita de 100 grados, a un tiempo que rondará entre las 2 horas y media y las 3 horas y media. Os preguntareis el porqué de esa diferencia de una hora, más que nada es por el tamaño de cada uno de los merengues. A mi hubo unos que me salieron gigantes, y otros que aun siendo grandes tenían un tamaño normal, como imaginareis los pequeños fueron los de las dos horas y media, y los mega grandes los de 3 horas y media, y alguno hubo que a las 3 horas pudo salir del horno.

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Estaréis pensando que si estoy escribiendo después de haber hecho estos merengues es que sobreviví a la genial temperatura que hacía en mi casa, si amig@s! y comentaros que esto ha sido así gracias al invento estrella … EL AIRE ACONDICIONADO! ¿Todos los veranos hace el mismo calor? A lo mejor es que me estoy haciendo mayor y cada día lo llevo peor … que horror de verano!

Espero que hayáis disfrutado de esta entrada con un refresco en la mano mientras tenéis los pies a remojo en el mar o en la piscina.

Un bechito gigante (como los merengues) y a disfrutar del verano!

Jess

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